La Fura resucita la ‘Norma’ más nietzscheana en el Odeón de Herodes Ático en Atenas

Publicado el 03/06/2019

Norma es una ópera absolutamente asociada con Grecia y por múltiples vías. Fue una de las primeras óperas presentadas exitosamente en Atenas en 1837. La tregedia lírica de Vincenzo Bellini y libreto en italiano de Felice Romani ahora regresa en la capital griega de la mano de La Fura dels Baus. Dirigida por Carlus Padrissa, se estrenará el próximo miércoles 5 de junio (21 h) en el Odeón de Herodes Ático del Acrópolis de la capital griega. Se harán un total de 4 funciones: 7 , 9 y 11 de junio y ya se pueden adquirir entradas a través de este enlace.

El exigente papel principal será interpretado por la reconocida soprano italiana Carmen Giannattasio, quien recientemente la realizó en la Bayerische Staatsoper de Munich. También estará la soprano estadounidense Marjorie Owens, que ya ha interpretado el papel en la Ópera Nacional inglesa. Esta segunda interpretación de la tragedia lírica Norma o El infanticidio abordada por la companñía se forjará a través de un ritual en el que no aparecerá ni una sola cruz. Y es que esta obra, inspirada en El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música de Nietzsche, será concebida desde una óptica precristiana, como lo que es: un mito ancestral cargado de simbología.

Un árbol genealógico que se rompe, un altar, una piedra y una poción. Aire, fuego, tierra, guerra, engaños, valor, emociones libres y sensualidad. Y así, se pretende hacer un ejercicio sincero, con la voluntad de plasmar la autenticidad alquimista del momento y del Druidismo más dionisíaco. Y es que, tal y como llega a plantearse Norma, en cierto modo, hoy en día todos somos infanticidas: dejamos el mundo insostenible para nuestros hijos. Es por ello que este espectáculo reciclará desechos del Mar Mediterráneo, para desarrollar parte de su escenografía y con una vestimenta de lo más exigua.

Melodías largas, dramáticas, muy ornamentadas y intensamente emocionales. Entre los fragmentos inolvidables de esta ópera se encuentra Casta diva, tal vez el aria de soprano más conocida de toda la historia de la música. Todo ello transcurrirá en el histórico el Odeón de Herodes Ático, un escenario inmejorable con un público que prácticamente se mira cara a cara, generando una sinestesia inmersiva. Unos espectadores que permanecerán divididos por tres fases fundamentales: la anilla que rodeará la orquesta, la que dividirá el público y la que iluminará las gradas sirviéndose de la luz solar, al igual que el carruaje y el aureloa mitológica de Helios.

Isla de plástico situada en el este del Mediterráneo: año 2050

El pueblo de los druidas ha sobrevivido a los efectos catastróficos del cambio climático y vive en una isla de plástico situada en un lugar remoto al este del mediterráneo. Adoran los restos de un viejo árbol que les sirve para recolectar agua potable: gracias a ello, han conseguido crear vida artificial, unas bacterias que se alimentan de plástico que se recicla poco a poco en tierra fértil. Los druidas han conservado una colección muy completa de semillas que brillan en sus bolsillos y que esperan les van a permitir recuperar la vegetación extinguida. El drama de los habitantes de la isla de plástico es que no tienen descendencia porque han perdido la fertilidad y su comunidad va envejeciendo progresivamente. Sólo Norma ha conseguido engendrar dos hijos gracias a su relación con Pollione, el cónsul de una corporación europea invasora que quiere dominar la región.

El nacimiento de la tragedia a través del espíritu de la música

La versión escénica de la tragedia lírica Norma o el infanticidio, creada por Carlus Padrissa y su equipo, se formará en torno a un ritual inspirado en los orígenes del Odeon Herodes Atticus tan brillantemente plasmado en la obra de Nietzsche El nacimiento de la tragedia a través del espíritu de la música. Norma es un mito prehistórico lleno de simbolismo: un árbol roto, un altar, una piedra y una bebida ritual. Aire, fuego, tierra, agua, guerras, traición, valentía, emociones inexplicables y sensualidad. La intención, por lo tanto, es crear un ejercicio sincero para reconciliar la auténtica alquimia de nuestros antepasados de hace miles de años con el lado más oscuro del constante vaciado de nuestra alma contemporánea. En este sentido, en la sociedad moderna, aunque nuestros hijos sean parte de nosotros, les dejamos un mundo insostenible. Un árbol genealógico roto. Esa es precisamente la razón por la que la escena reciclará las aguas residuales del Mediterráneo para desarrollar parte del paisaje junto a las mundanas islas de plástico. Melodías largas, trágicas, con lunas de miel intensas que despiertan emociones intensas. Entre los momentos inolvidables de la ópera, encontramos el aria casta diva, posiblemente la más popular de la historia de la música.

Una ópera esférica

El espectáculo se celebrará en el Odeon Herodes Atticus, un espacio impresionante, con el público sentado frente a un árbol roto, creando una composición inmersiva de 360 grados. El espacio está dividido por tres esferas: la que dibuja el anillo que rodea al árbol y la orquesta; la esfera central que separa las dos gradas, muy inclinadas, del público, y la esfera superior o bóveda celeste, unida con la parte superior de la Acrópolis. Una fotocélula solar gigante iluminará las tres esferas, como el dios Sol con su halo de intensos matices de emociones brillantes, envuelven a los protagonistas que descienden por las tres esferas atraídos por el magnetismo del árbol en su parte inferior.

Escenografía y vestidos de luz

Para esta producción, se ha desarrollado un vídeo que irá proyectado sobre la histórica fachada. Un contrapunto de pasado y futuro. Como elemento a destacar, la luz utilizada en el vídeo es luz negra, como símbolo del desastre natural al que se enfrenta la humanidad, dejando un rastro de color radiactivo. Bosques artificiales, paredes holográficas y la conservación de la flora son algunas de las premisas que se podrán disfrutar visualmente, convirtiendo el vídeo en un escenario que amplifica el sentido escenográfico. Los vestidos de luz desarrollados para La creación de Haydn se han perfeccionado tecnológicamente en su versión 2.0 para Norma. Gracias a ello, los personajes nos mostrarán, a cada instante, su aura interior.