La Fura dels Baus preestrena ‘Free Bach 212’, una versión libre de la ‘Cantata de los Campesinos’ de Bach

Publicado el 15/10/2015

La Fura dels Baus ha elegido Vic para el preestreno de Free Bach 212, una interpretación libre de la partitura original de la Cantata de los campesinos de Johann Sebastian Bach. El nuevo espectáculo, con dirección y guión de Miki Espuma y David Cid, cuenta también con la dirección musical de Pavel Amilcar, Thor Jorgen y el mismo Espuma. El espectáculo se preestreno este viernes y sábado, a las 21h, en la Iglesia la Piedad de Vic (entradas disponibles sólo en taquilla).

El trabajo musical de la dirección se ha basado en hacer una reinterpretación de la obra de Bach a partir de criterios históricos que les han permitido conocer cómo se interpretaba la música de la época. Para transportar la obra en el tiempo y aportarle carácter actual los directores han mezclado el barroco con músicas electrónicas y flamenco.

Una versión libre de la Baukernkantate (Cantata de los agricultores) BWV.212 de JS Bach. Un convite atemporal. Lo burlesco, humorístico. La crítica social. La invitación a los placeres más mundanos. En conjunto, son conceptos que parecen de lo bien lejanos a las expresiones musicales de épocas remotas. Como los encuentros entre diferentes disciplinas y estilos de musicales, los caminos cruzados que amalgaman discursos aparentemente contrastados en un solo movimiento.

Johan Sebastian Bach y su cantata campesina BWV 212 es una arma exquisita para desmontar esta creencia. Esta última cantata conocida es, precisamente, un muestrario de posibilidades diversas que se conectan y construyen una fórumla particularmente plural y efectiva. Estrenada en un castillo en 1742. Compuesta por un gobernante y recaudador de impuestos que ascendía al poder a quien se elogia y critica su estructura literalmente oligárquica y cohabita en mundos absolutamente paralelos.

Con la utilización de canciones y danzas populares mezcladas con estructuras de corte noble y insinuadoras seducciones los placeres carnales y alcohólicos, Bach nos extiende una mano que cruza 273 años para invitarnos a la mesa, con una cantata que termina en una taberna donde la cerveza es el brebaje unificador. El convite está servido.

La Fura dels Baus y Divina Mysteria atienden como comensales reservando nuevas cruces interdisciplinares, donde las músicas electrónicas, la imagen multimedia, el flamenco y una poética contemporánea del espectáculo quieren resignificar al público actual: un precepto atemporal e inherente a la Cantata de los agricultores BMW 212, el de conmover y deleitar sin barreras ni limitaciones.