La Fura dels Baus les desea felices fiestas y feliz 2020

Publicado el 22/12/2019

La Fura dels Baus cierra su 40º año de vida con la satisfacción de haber seguido creando espectáculos y presentándolos por todo el mundo. Igual que en sus inicios, La Fura sigue con ganas de experimentar, de aprender y de ofrecer experiencias únicas a los espectadores que asisten a sus obras. El buen momento de la compañía se hace evidente viendo la diversidad de los espectáculos y nuevos elementos escenográficos que se han confeccionado a lo largo del año sin ninguna subvención económica. Sin ir más lejos, este año se han estrenado un total de 11 espectáculos fureros de lo más diversos que se añaden a la continuidad de obras que siguen haciendo gira desde años anteriores. Y es que, durante este 2019 que ya termina, La Fura ha abierto nuevos horizontes y ha interpretado espectáculos en lugares tan diversos como Corea, Japón o Taiwan, sin dejar de lado localizaciones europeas como España, Portugal, Grecia, Italia, Suecia, Noruega, Bélgica, Dinamarca, Austria, Alemania o Francia.

Este 2019 se han cumplido 4 décadas del día que La Fura comenzó su viaje a Moià, haciendo teatro de calle, con un carro y una mula. Era el año 1979. Y este año la compañía continúa avanzando en plena forma y con la mirada estrictamente proyectada al futuro. Las nociones de ciclo, evolución, reciclaje, mitosis, crisis, regeneración, todas ellas muy orgánicas, están muy presentes en la biografía grupal. He aquí la clave para la longevidad y la buena salud artística. Y es que, durante estos 40 años de historia, la compañía ha creado cerca de medio millar de proyectos artísticos utilizando un lenguaje propio: el furero, físico e inmediato. A esto hay que añadir la apropiación de procedimientos técnico-formales para interrelacionarse con la dimensión especial e interpretativa de las puestas en escena. Y el abanico es bien amplio: de óperas a macroespectáculos, de workshops en piezas audiovisuales, de conferencias a viscerales espectáculos de lenguaje furero. Los cinco directores (Pep Gatell, Carlus Padrissa, Àlex Ollé, Miki Espuma y Pera Tantiñá) se han ido especializando en diferentes formatos e iniciativas, multiplicando exponencialmente así la producción furera bajo un mismo sello. Los fureros siguen evolucionando, compartiendo un mismo ADN original común, tanto en aspectos de composición visual, de uso real de los espacios y de entornos arquitectónicos.

La recreación de Manes, una pieza de lenguaje furero de los años 90; la consolidación de la Fundación Épica, una entidad sin ánimo de lucro que quiere ofrecer un espacio de aprendizaje multidisciplinar en torno a las artes escénicas; la primera puesta en escena de la historia de Kongens Fald, piedra angular de la cultura del pueblo danés; el estreno de óperas que devendrán memorables, como Karl V. al Bayerische Staatsoper de Munich o Frankenstein en La Monnaie de Bruselas; la incessable gira de la cantata Carmina Burana o la reinterpretación de la BauernKantate BMW. 212 de Bach. Macroespectáculos para la posteridad y un amplio abanico de propuestas artísticas, por así nombrar algunos. Orientada por el carácter policefalia, un año más, La Fura sigue estrenando un amplio abanico de nuevos proyectos y seguirá trabajando en tantas obras innovadoras como cualquier otro año.

Estos y muchos otros ingredientes, añadidos a la voluntad de La Fura de seguir creciendo, experimentando y presentando su obra en todos los rincones del planeta, hacen que se finalice este 2019 satisfactoriamente. Todo ello, con la convicción de que este 2020 que ya se acerca se presenta aún más prometedor.

¡Feliz 2020!