LA DAMNATION DE FAUST
de Hector Berlioz

Leyenda dramática en cuatro actos.
Texto de Hector Berlioz, Almire Gandonnière y Gérard de Nerval
A partir de Johann Wolfgang von Goethe.

Director musical: Sylvain Cambreling
Dirección escénica: Alex Ollé, Carlos Padrissa (La Fura dels Baus)
Escenografía y vestuario: Jaume Plensa
Iluminación: Heinrich Brunke
Director de coro: José Antonio Sainz

Margarita: Vesselina Kasarova
Fausto: Paul Groves
Mefistófeles: Willard White
Brander: Andreas Marco

Orquesta: Staatskapelle Berlin
Coros: Orfeón Donostiarra de San Sebastián
Tölzer Knabenchor (coro de niños)

Una producción del Festival de Salzburgo 1999
Proyecto de La Fura dels Baus / Jaume Plensa

Felsenreitschule
Estreno 19 Agosto 1999
21,23,25,27 y 29 Agosto 1999

LA FURA DELS BAUS

La Fura dels Baus realiza cuatro proyectos sobre Fausto. Acercándolo al teatro, la ópera, el cine, Internet y sin olvidar la importancia del vídeo en alguno de ellos. ¿A qué se debe esta pasión poliédrica sobre el gran mito europeo?
ALEX OLLÉ:
- Después de los espectáculos de lenguaje furero, la ceremonia de inauguración de las Olimpiadas de Barcelona y la dirección de las óperas Atlántida de M. de Falla y el Martirio de San Sebastián de Debussy, Carlos y yo asumimos el reto de hacer un espectáculo para espacios convencionales. Al pedirnos Gerard Mortier la realización de La Damnation de Faust, releímos el Fausto de Goethe, encontrando en la obra suficientes elementos atractivos como para concretar nuestro reto de trabajar en un teatro a la italiana con una obra de texto. La amplitud de la obra de Goethe nos ofrece múltiples vinculaciones con nuestro propio estilo de trabajo. Teníamos, por tanto, un proyecto operístico, una obra de teatro, F@usto v.3.0, y decidimos ampliar el tema a la realización de una película, nuestra primera película. Hay una economía de esfuerzos que te permite profundizar en el tema y exponerlo en esos diferentes medios. Hay cosas que en un medio son difíciles de conseguir pero que en otro son perfectamente abarcables. Luego, la elección del Fausto también nos facilita la contemporización de este clásico. Tengamos en cuenta que, en sí, Goethe ya era un autor de la era contemporánea. La contradicción en la que vive Fausto, la lucha entre los sentidos y la razón es algo que ahora, en este final de siglo, se vivifica. Mi teoría es que los finales de siglo, en el mundo del arte, tienden a ser reflexivos en contraste con los inicios de siglo que suelen ser hipercreativos.

CARLOS PADRISSA:- No nos gusta la frivolidad del artista de hoy que cada mes habla de un tema diferente. Nosotros profundizamos en los temas. 4 miradas sobre Fausto es lo mínimo que se puede hacer en este fin de milenio. Fausto está en el aire. Y no sólo por la efemérides goethiana. Estamos insatisfechos y buscamos el secreto de la felicidad. En Fausto está la clave.

El espectador que pueda asistir a los dos espectáculos concretos que representáis en Salzburgo ¿qué diferencias percibirá entre las dos obras?

ALEX OLLÉ: Cada uno de los espectáculos es coherente con el medio en el que se realiza. Tal vez La Damnation esté más próxima al "lenguaje furero" que la versión teatral. El hecho de trabajar con el coro nos evoca el movimiento escénico que solíamos realizar con los espectadores en nuestros primeros espectáculos. Las dimensiones del escenario donde se representa también recuerda a los espacios que utilizábamos con aquellos espectáculos. Para la ópera hemos propuesto la idea del contenedor, un cilindro de grandes proporciones que es, en sí, la psique de Fausto. Lo hemos enmarcado todo en el tiempo que transcurre un eclipse de sol, como reflejo de un momento concreto de la vida de Fausto, en el que su insatisfacción toca fondo. El tratamiento plástico de las dos propuestas es divergente. Convergen, no obstante, en las ideas de dualidad con que afrontamos el tema de Fausto. Distanciándonos de una visión religiosa de Mefistófeles y planteándolo como alter ego de Fausto. Este punto es común en las dos obras, e incluso en el guión cinematográfico que estamos preparando. Aunque, a pesar de las diferencias, todas las obras tienen la base visual y emocional de un espectáculo Fura. También hemos tratado el tema de Fausto sin arrogancia. No tratamos de abarcar todo lo que hay en la obra. Nos centramos en aspectos concretos que desarrollamos.

CARLOS PADRISSA: - Son dos puntos de vista diferentes. Como realizados por personas diferentes. F@ust v.3.0 es más afín a la obra teatral. Hemos respetado el concepto y el orden de la obra de Goethe. El texto es de gran importancia. En la ópera nos hemos quedado con tres palabras: Fausto, Mefisto y Margarita. Tres procesos de la misma energía que destellan sobre el gran fondo coral y orquestal.


¿Lo que vosotros llamáis "lenguaje furero", aunque paradójicamente en vuestras producciones iniciales no usabais la palabra, de qué manera va a influir en la puesta en escena de la ópera de Berlioz?

CARLOS PADRISSA: - Nosotros somos autobiográficos. Siempre nos representamos a nosotros mismos. Cuando teníamos 25 años hicimos un "acto", rompimos el teatro. Encerramos al espectador en un lugar y le hicimos segregar adrenalina. Esta fue la primera manifestación del "lenguaje furero". Pero la base de nuestro lenguaje está en el principio de la tragedia, cuando los hombres eran semidioses. La base está en el mundo anterior a la dualidad entre razón y sentimiento. Nuestras ceremonias maman de la Grecia clásica y se alimentan de la Edad Media, siguen el curso secreto de los rituales. Ahora que ya no tenemos 25 años seguimos haciendo lo mismo, quizá de una forma más sutil, más mística, pero el riesgo escénico sigue ahí. Cuando Fausto y Mefisto caigan, físicamente, al abismo, por ese cilindro que ha diseñado J. Plensa, el espectador caerá con ellos, segregará la misma adrenalina que genera La Fura. Quizá hemos simplificado el gesto. No hay nada gratuito. Concentramos la acción y ponemos el punto sobre la i.

La Fura ha trabajado en espacios escénicos de lo más variopinto, en una vieja funeraria, un cuartel abandonado, polideportivos, naves industriales y últimamente en teatros a la italiana. ¿Qué os parece el espacio de la Felsenreitschule, donde se representa La Condenación?

ALEX OLLÉ: Este escenario tiene naturaleza furera. Es un espacio que permitiría utilizar fuego, por ejemplo, porque no es de madera. Ya hemos utilizado espacios como la fachada de la catedral de Granada, donde estrenamos "Atlántida". Estos espacios reales, que han sido utilizado como refugios en tiempo de guerra o escuela de equitación, tienen cierto "duende". Los mataderos, las prisiones en desuso también tienen ese "duende". Quizá los teatros convencionales no lo tienen. Hay una energía latente en estos sitios que se percibe cuando trabajas ahí. En la Felsenreitschule a ese duende se le suma el propio carisma ganado con las producciones artísticas presentadas por el Festival.

CARLOS PADRISSA: El sitio es perfecto para un grupo como nosotros. Estamos acostumbrados a lugares raros, con energía, lugares donde se percibe algo y este lugar es así de extraño. Además el hecho de tener un escenario con 40 metros de anchura permite hacer cosas especiales. Supongo que este sería el tipo de espacio que imaginaría Wagner para su obra total. El sitio ofrece la panorámica máxima. Además poder abrir el techo es como tener un teatro descapotable. Esa montaña, ese árbol, esa roca herida que se adentra en la tierra...
Eso es lo que intentamos: entrar en el interior de las personas.

Hasta once trabajos discográficos lleva realizados La Fura, en diversos formatos y a partir de sus espectáculos escénicos. Se puede concluir que el aspecto musical está en la idiosincrasia de vuestras creaciones. ¿Cómo afrontáis las puestas en escena operísticas, con propuestas musicales ya cerradas y "sagradas"?

CARLOS PADRISSA: - Imaginamos que la música la hemos hecho nosotros. En este caso es una gran satisfacción pues la pieza de Berlioz es inmensa. Con nuestra propia música cerramos los ojos e imaginamos acciones. El proceso para La Condenación de Fausto es similar. Una música como esta puede generar mundos inabarcables.

ALEX OLLÉ: - En todos nuestros espectáculos la música siempre ha sido esencial. Ha marcado el ritmo de la pieza. En las óperas que hemos realizado aplicamos nuestra experiencia anterior. La ópera es en cierto modo una etapa lógica de nuestra carrera.
Intentamos acercarnos a la sensibilidad que emerge de la partitura, tratando de entender al compositor, al libretista. Buscamos los contenidos básicos, emotivos, del creador para plasmarlos luego desde la libertad escénica.

JAUME PLENSA

¿Qué grado de vinculación tiene la escenografía de Jaume Plensa con la música de La Condenación de Fausto y la puesta en escena de La Fura dels Baus?

JAUME PLENSA:- Más que trabajar la piel de las cosas quiero trabajar el punto que las genera. Una búsqueda del alma de las cosas, su cadena de ADN, la estructura profunda. El cilindro de la escenografía intenta describir ese concepto. Mi trabajo se centra ahí para que La Fura vista este alma con un cuerpo. Esto va a ser un shock fortísimo porque la Felsenreitschule, tiene en su construcción connotaciones muy románticas, mientras el cilindro tiene más bien una voluntad industrial. Entre el espacio y la escenografía se va a crear una relación de amor odio. Esta fricción va a generar energía. El cilindro no es sólo una imagen estática también es una herramienta teatral para los actores y los cantantes que podrán trabajar bien con esta energía en permanente fricción con el espacio.

¿Cuál ha sido tu progresión en el trabajo escénico con La Fura dels Baus?

JAUME PLENSA: - Desde la primera producción que hicimos juntos, "Atlántida" de Manuel de Falla, hubo una simbiosis casi perfecta. Se desarrollaban historias paralelas que siempre encontraban un punto en común. En Salzburgo el lugar es tan especial, es casi de sueño, que condiciona nuestro trabajo. Llevamos tres años evolucionando esta obra y ahora que ya se estrena pienso que ha valido la pena, en el sentido de que ni ellos ni yo podríamos realizar nuestro trabajo sin pensar en el sitio en sí.

Fausto como tema central de esta ópera ejerce como referente a la hora de diseñar este cilindro. ¿Podrías explicarnos que lectura haces del mito de Fausto a través de tu obra?

JAUME PLENSA: - Berlioz buscaba la pureza. La obertura y el final de la ópera es de una gran suavidad. El compositor hizo esta obra sobre Fausto porque coinciden en un punto común: Fausto tiene la idea de la transformación, cerrando este gran círculo que es la vida. El cilindro de la escenografía está muy cercano a esta idea de Fausto. Todo empieza y acaba en un punto pero necesita de esa gran transformación. Este cilindro se puede abrir y cerrar, tiene un funcionamiento permanente durante toda la obra. Es como una gran industria de la vida. En un momento dado será una gran fundición, donde se fabricarán personajes. En otros momentos será la casa, el lugar más íntimo. Tiene múltiples lecturas, pero la principal es su ejercicio de "alma". En Fausto esto es fundamental: la idea de transformación. Todo su pacto con Mefisto, que no deja de ser él mismo, pero en su lado de sombra, es para intentar transformar su alma pero sólo consigue transformar su piel. El cilindro es como un hueso, un átomo sobre el que todo se transforma a su alrededor.

LA FURA DELS BAUS

La compañía realizaba intervenciones teatrales callejeras entre 1979 y 1983. A partir del espectáculo "Accions" se convierte en el fenómeno artístico del momento. La base de este trabajo estaba formada por una gama de recursos escénicos que incluía música, movimiento, uso de materiales naturales e industriales, aplicación de nuevas tecnologías y la implicación del espectador directamente en el espectáculo. Todo estaba dominado por una creación colectiva donde el actor y el autor eran una misma entidad.
Esta estética creará su propia definición con el término "lenguaje furero" que se desarrolló en sucesivos espectáculos como son "Suz o Suz", "Tier Mon" "Noun", "MTM" y se continua con "Manes". Más de un millón de espectadores de todo el mundo han participado de ese lenguaje furero.
Durante los años noventa la compañía ha extendido sus proyectos artísticos al teatro de texto, el teatro digital, la ópera o la realización de grandes eventos, entre otras actividades. La Fura dels Baus realizó la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de 1992 de Barcelona, ciudad donde ha tenido su base la compañía desde sus inicios. Firmas como Pepsi o Mercedes Benz le han encargado "acciones" de promoción.
Fiel a sus principios de creación participativa, La Fura desarrolla proyectos a través de Internet. Fmol ha generado la creación colectiva de parte de la música del espectáculo teatral "F@usto, versión 3.0", una versión libre del Fausto de Goethe, actualmente en gira. "Ombra" espectáculo sobre F. García Lorca, surge después de una primera acción "Dadle Café" realizada para presentar la película "Muerte en Granada" protagonizada por Andy García. La compañía ha presentado trabajos discográficos con la música de sus producciones. En el último año se han editado la grabación recuperada con los temas del primer espectáculo, "Accions" , "Residual Symphony" y "Fmol" dos trabajos con la música del F@usto. Cursos y workshops han complementado la actividad del fenómeno furero. Las últimas tecnologías siguen influyendo en sus creaciones, tal como ocurre con "Work in progress 97". En este espectáculo se conectaban escenas que ocurrían simultáneamente en diversas ciudades, dentro de un ámbito de teatro digital.
Con "Atlántida" de Manuel de Falla y "El martirio de San Sebastián" de Claude Debussy la compañía se ha adentrado en el mundo de la ópera. Ahora prepara una puesta en escena de "La Condenación de Fausto" de Héctor Berlioz para el Festival de Salzburgo 1999, en colaboración con Jaume Plensa. Se habrá cerrado así un círculo que empezó creando música para los espectáculos con instrumentos tan singulares como motores de coche y lavadoras, hasta contar con una gran filarmónica para la cita en Salzburgo.

JAUME PLENSA

Nacido en Barcelona en 1955, es hoy uno de los escultores destacados en el panorama de las artes plásticas en Europa.

Desde 1980, cuando se dio a conocer con su primera exposición en Barcelona, hasta hoy, ha vivido y trabajado en Berlín, Bruselas, Inglaterra invitado por The Henry Moore Institute, en Francia por el Atelier Alexander Calder, y ahora comparte residencia entre París y Barcelona. Ha sido profesor de la Ëcole Nationale des Beaux-Arts de París.

Desde 1992 ha sido galardonado con varios premios nacionales e internacionales de los cuales cabe destacar:
"Medaille des Chevailers des Arts et Lettres" Ministerio de Cultura, 1993, Francia.
1er. Premio de Escultura del "39 Salón de Montrouge", 1994 Francia.
"Premi Nacional d´Arts Plàstiques. Premis Nacionals de Cultura de la Generalitat de Catalunya 1997", Barcelona.
"Premio de la Asociación de Críticos de Arte a la mejor obra representada en ARCO", 1998, Madrid.
"Premio KOINÉ-SEAT per l´Arte", 1988 Italia.

Su obra ha sido expuesta por numerosas galerías y museos de Europa, Estados Unidos y Japón: Galerie Nationale de Jeu de Paume, París; The Henry Moore Sculpture Trust, Halifax (Inglaterra); Malmö Konsthalle, Malmö (Suecia): Stadtische Kunsthalle, Mannheim (Alemania); Musée d´Art Contemporain, Lyon; Museo Luigi Pecci, Prato (Italia)...etc

Una faceta importante de su obra se desarrolla en la escultura pública. Tiene obras permanentes en ciudades de España, Francia, Japón, Inglaterra, etc. En la actualidad está trabajando en tres nuevos proyectos públicos para las ciudades de Seúl, Estocolmo y Jerusalen.

En noviembre de 1998 inaugurará una muestra personal en el Museo Kestner Gesellschaft de Hannover con obra reciente y en enero de 1999 en el Museo Moderner Kunst Stiftung Ludwig de Viena. Tiene prevista para 1999 exposiciones en Nueva York y Chicago con la galería Richard Gray, en Japón en el espacio Tamada Projects Corporation de Tokyo y finalmente una exposición retrospectiva con obra reciente en el Palacio de Velázquez del Museo Reina Sofía de Madrid en diciembre de 1999 que recorrerá distintos museos de Europa y Estados Unidos.

La obra escultórica de Jaume Plensa ha pasado por varias etapas: El hierro forjado con obras trabajadas en gran parte con materiales de recuperación, (hierro, bronce, cobre, etc...) formalizaban personajes, formas antropomorfas que se dibujaban a través de cortes, dobleces y ensamblajes.
En 1986 inició una serie de esculturas en hierro fundido directamente, con la técnica más antigua de fundir metales. Sus obras resultaron grandes esculturas que se relacionaban con la tierra, las rocas y el magma.
Abandonando casi totalmente los rastros de figuración, la formalización de su obra, aunque siempre en hierro fundido, acogió más adelante la luz. Mezclando la luz y el hierro consiguió bellísimas obras.
Incorpora entonces a sus esculturas textos escritos en relieve. Textos poéticos, frases o simplemente palabras, a modo de materia, como un color, como una pincelada más de su obra.
Desde ese momento no ha dejado de trabajar con la luz ni tampoco la fundición. Sí ha cambiado los materiales según lo requiriera la propia obra o el espacio. Sus piezas pueden ser de aluminio, bronce, latón, etc. Siempre a escala humana. Sus esculturas nos muestran receptáculos, cabinas, cavidades. En los últimos años, casi simultáneamente, sus materiales de fusión han sido: la resina sintética y el vidrio fundido. También el alabastro, traslúcido y misterioso, le ayuda a construir esas "casas" con alma, personales e intransferibles por las propias dimensiones y emociones. Con la luz, siempre en un grado inquietante, y los textos, usados a modo de materia, como una pista, como una puerta, dan a su obra actual ese sentido poético de lenguaje lírico y a mismo tiempo matérico, que lo caracteriza y diferencia.

Desde 1996 ha colaborado con la compañía La Fura dels Baus en algunos de sus espectáculos: las obras líricas "Atlántida" de Manuel de Falla y "Martirio de San Sebastián" de Claude Debussy y la obra de teatro F@ust, versión 3.0.